sábado, 24 de agosto de 2013

RECUPERANDO LA ESPERANZA A VUELTA DE PEDAL.

Hay una generación afortunada. A los colombianos que tuvimos por azar nacer más o menos entre 1975 y 1981, nos tocó vivir la euforia desbordada del triunfo de Luis Herrera en la Vuelta a España de 1987, siendo todavía niños. Quienes cumplan ese requisito, recordarán los días felices de pedirse ser "Lucho" en los sprints de cuadra que se organizaban por doquier. 

Esta entrada está dedicada a todos los que compartimos la suerte de haber crecido durante la Época Dorada.


Luis "Lucho, El Jardinerito" Herrera al comando de dos escuadras de escarabajos en la Vuelta a España 1987.


En mayo de 1987, cada niño que montaba en bicicleta sabía quién era, o había escuchado el nombre del "Jardinerito" de Fusagasugá. El cuarto día del mes, la etapa 11 de esa cuadragésimo cuarta edición de la Vuelta a España, llegaría en alto a los Lagos de Covadonga. Una de las etapas míticas de la ronda ibérica. Herrera, que estaba en la carrera con el compromiso de no ser presionado para obtener buenos resultados, estaba teniendo una buena progresión. Cuando la carretera se empinaba, nadie podía con él en esa Vuelta.

Eso sucedía en la primavera fría de España. En Colombia las cosas eran muy diferentes. Y es que para entender lo que se vivió con el triunfo de Luis Alberto Herrera en territorio español, hay que situarse muy bien dentro del contexto en el que se recibía, a este lado del Atlántico, esa noticia feliz. No hay que ir muy lejos para entender el estado de las cosas en esta esquina de Sur América. Hay que devolver la cinta dos años.

1985, un año aciago para Colombia. En solo 8 días de noviembre, el país vivió la más horrible noche. El primer miércoles del mes, un comando armado del grupo guerrillero M-19, irrumpe a la fuerza en el Palacio de Justicia, sede del poder judicial, en pleno centro de Bogotá. Las siguientes 27 horas representaron un descenso al infierno para la moral de los colombianos.

Los primeros minutos de lo que se conoce como "La Toma del Palacio de Justicia". 1985.

Solo una semana después, la tragedia anunciada de la desaparición de una ciudad entera, en la que nadie creyó, se hizo realidad. Armero, la segunda ciudad en importancia del departamento del Tolima, fue borrada del mapa en segundos. Una avalancha de piedra y lodo, proveniente del deshielo de un casquete glaciar en el Volcán Nevado del Ruiz, recorrió varios kilómetros por el curso del río Lagunillas y, al encontrar el valle donde se ubicaba la población, se extendió, cubriendo la ciudad con varios metros de lo que prácticamente era hormigón. 25,000 personas murieron de un borrón. Las imágenes de lo que allí se vivió, le dieron varias veces la vuelta al mundo.

Sobrevivientes del lahar. Bajo el lodo, una ciudad de 50,000 habitantes. (foto: El Tiempo)

La nación recibía un golpe de gracia. Sin poderse recuperar aún del dantesco espectáculo de ver las altas cortes arder en llamas. Combates a sangre y fuego, con tanques de guerra incluidos, en pleno centro de la capital del país. Con el edificio aún humeante, la erupción de un volcán acaba con la vida de miles de personas. Todo, se vivió en vivo por televisión. La muerte recorre Colombia.

1987. El país busca recuperarse de la destrucción moral. Sin embargo pocas cosas consiguen devolverle la esperanza. Pasan los meses y las ruinas de la corte continúan en pie, como siniestro recordatorio de lo ocurrido. El erial gris de lo que antes fue una ciudad próspera, mancha la geografía con una cicatriz que aún hoy perdura. En los noticieros, las listas infinitas de sobrevivientes y fallecidos siembran el silencio en los hogares, muchos meses después de esa fatídica noche de la avalancha.

Llega la primavera europea. Los Escarabajos de nuevo emprenden el vuelo sobre el océano e invaden las carreteras de La Vecchia. Ese año en la Vuelta a España, dos equipos profesionales colombianos estaban en la lista de partida. El "Café de Colombia" y el "Postobón". Los dos tenían un objetivo común: Llevar a un colombiano al puesto más alto del podio en el Paseo de la Castellana, en Madrid.

Herrera no era favorito. Él mismo lo había querido así. Los medios se enfocaban en Laurent Fignon, en Pedro "Perico" Delgado, en Reimund Dietzen y Sean Kelly. Aunque el poderío escalador de Los Escarabajos ya era reconocido por el pelotón, no se consideraban una amenaza para la general de la ronda.

Aún así, la superioridad manifiesta del "Jardinerito"en las escaladas, comienza a dar frutos, y aún sin proponérselo, Lucho va subiendo posiciones en la general. Los dos equipos criollos trabajaban al unísono para favorecer a Herrera. Bajo esa dinámica, llega la undécima etapa. Los míticos Lagos de Covadonga recibirían una etapa dura de 179 kilómetros.


Resumen de los últimos kilómetros de la etapa 11 de la Vuelta a España de 1987.

Herrera, siempre ayudado de Argemiro "El Polaco" Bohorquez, fue seleccionando a los favoritos en la subida a Los Lagos y, cuando quedaban algo más de siete kilómetros, saltó del grupo en solitario, para llevarse la etapa y ubicarse en el primer puesto de la general. Lucho voló sobre la bicicleta.

Argemiro Bohorquez, el gregario de lujo de Herrera en La Vuelta de 1987.

Una vez primero, "El Jardinerito" consiguió mantenerse como líder en todas las etapas que restaban excepto una: la crono de la 18va fracción, en la que perdió la primera posición a manos del irlandés Sean Kelly, que había estado líder en las primeras de cambio. Sin embargo, en la carretera, el puesto de honor nunca dejó de ser para Herrera. Kelly abandonó La Vuelta al día siguiente de la contrarreloj, de manera que no volvió a lucir, en carrera, el jersey de la Caja Postal.

Mientras en la península se combatía a pedalazos, en Colombia la emoción crecía con los días. Las cadenas de televisión transmitían sin pausa el final de las carreras. La radio se llenaba, por seis u ocho horas, de voces pletóricas que transmitían desde motos, o desde la meta, cada detalle de lo que ocurría en la carretera. Las empresas paralizaban sus labores. Cada televisor era un oasis. Cientos de transeúntes se agolpaban en las vidrieras para ver a Lucho escalar y a los europeos sufrir, tratando de no dejarlo ir.

En los colegios, los niños escondían transistores para escuchar las etapas. Cuando el jubilo llegó a su máximo, nadie se preocupaba por otra cosa que por La Vuelta y por Lucho. En algunos casos, cientos de estudiantes eran reunidos en los comedores, para que pudieran ver la borrosa transmisión. Era un éxtasis. Era colectivo. Era gracias a un colombiano. La esperanza perdida, se recuperaba kilómetro a kilómetro.

video
Audio de la transmisión de RCN radio en Madrid. 15 de mayo de 1987.





La Cadenilla estará entregando información detallada de la carrera, cada día. Perfiles y detalles de cada etapa estarán disponibles en @LaCadenilla y Facebook. Así como los resúmenes y la clasificación por fabricantes, que es exclusiva de nuestro canal. Como siempre, gracias por seguirnos y recuerden usar la zona de comentarios. Son muy importantes para nosotros.




miércoles, 21 de agosto de 2013

LA CONSTELACIÓN DEL PORVENIR.

Esta es la última de las tres entregas que teníamos preparadas para calentar el Tour de l'Avenir. Este sábado 24 de Agosto, el equipo 4-72 Colombia empezará una nueva participación de un equipo de puros criollos en la carrera que define el futuro del deporte del pedal. Si quiere leer la primera entrega haga click acá. Para leer la segunda, aquí.



El Tour de l'Avenir, que fue creado para recibir a los ciclistas del otro lado del Muro, los "comunistas" que no tenían cómo competir en el Tour de France, jamás logró ese cometido a cabalidad. Inmediatamente ser creada, la carrera fue tomada por ciclistas jóvenes que aspiraban a dejarse ver para alcanzar mejores puestos en el pelotón profesional.

No podríamos decir si esa fue la intención de Alfonso Florez cuando en 1980 alcanzó el más alto lugar del podio, Florez ya no está con nosotros para preguntarle. El narcotráfico lo asesinó en Medellín 12 años después. Lo que sí sabemos es que los más grandes del ciclismo escarabajo, pasaron por el Tour de l'Avenir. Lo que traemos es la constelación que se ha ido gestando con los años vividos por los colombianos en la carrera del porvenir.

Para entender la sorpresa del mundo del ciclismo cuando aparecieron los escarabajos en 1980, basta con revisar cada uno de los nombres de los participantes en las anteriores 19 ediciones. Ni uno solo corresponde a un hombre del costado occidental del Atlántico. Ninguno.

Y entonces, el 16 de Septiembre de 1980 aparece José Patrocinio Jimenez y gana la séptima etapa de la carrera. 140 kilómetros con final en el puerto alpino de Morzine.

Patrocinio "Patro" Jimenez. 

El "viejo Patro", de Ramiriquí, Boyacá, la tierra de Mauricio Soler, fue ganador en un mismo año (1977) de la Vuelta a Colombia y el Clásico RCN, y sería el capo del equipo Café de Colombia por varios años. Precisamente durante la "Época Dorada".

Ese mismo año, cinco días después, Alfonso Florez, santandereano de Bucaramanga, se consagraría campeón de la carrera. Esa sería la primera gran victoria de Los Escarabajos en el exterior. Esa fue la victoria que lo inició todo.

Alfonso Florez. 

Alfonso Florez venció al favorito Soukoroutchenkov, en la cuarta etapa, tomándole cinco minutos de ventaja. Por primera vez un corredor no europeo ganaba una carrera en el Viejo Continente. Florez llegó a ser dos veces campeón de la Vuelta a Colombia, 1979 y 1983. Su palmarés cuenta con una Vuelta a Chile y múltiples podios. Murió trágicamente en Medellín en 1992 cuando se dirigía en su vehículo a comprar útiles escolares para sus hijas.

Un año y un día después de su primera victoria en 1980, el "viejo Patro" se quedaba con la octava etapa del Tour. Si eso no es regularidad! Será tercero en el podio final. 

En 1982 un tímido escalador de Fusagasugá, Cundinamarca, se llevaba su primer triunfo internacional al ganar la decima etapa de la ronda. La fracción terminó, nuevamente, en Morzine. Ese hombre era Luis Alberto Herrera, "El Jardinerito". 

Luis Alberto "Lucho, El Jardinerito" Herrera. 1982.

En la edición de 1982 el podio final fue ocupado de nuevo por un colombiano. Cristobal Pérez acompañó al gran Greg LeMond en el tercer cajón.

Cristobal Pérez Leal. (foto: Guy Dedieu.)

Cristobal Pérez participó en el Tour de France de 1983 y 87. Ganó la Vuelta a Colombia de 1982.

En 1985 Los Escarabajos volvieron al Tour de l'Avenir. Martín Ramirez se llevó, a última hora, un marco de un fabricante local, José Duarte, exciclista profesional, y cabalgó un binomio criollo hasta llevarse, por segunda ocasión para Colombia, l'Avenir. 

Martín Ramirez. 1985. (foto: Cycling Inquisition)

En el podio con Ramirez estuvo Samuel Cabrera, que se quedó con el tercer lugar. Cabrera, como el resto del equipo -excepto Ramirez-, logró la hazaña sobre una bicicleta Alan. El patrocinador que aparece en el hombro izquierdo del jersey de Ramirez (arriba). Cabrera compitió hasta 2010 y llegó a participar seis veces en el Tour de France. Ganó la Vuelta a Ecuador y la Vuelta a Costa Rica.

Samuel Cabrera. 

En 1986 Los Escarabajos consiguieron un triunfo de etapa con Luis Alberto Camargo. Fue la etapa 13 de la carrera. Camargo corrió cuatro Tour de France, fue mejor joven de la Vuelta a Colombia en 1986, y ganó un Clasico RCN en 1992.

Luis Camargo. (foto: Philippe Hugenin)

En 1987, de nuevo se consiguió una etapa para Colombia. Ese año sería la quinta de la carrera. El ganador fue Abelardo Rondón. El de Zapatoca, Santander corrió seis Tour de France durante su carrera como profesional.

Abelardo Rondón. (foto: H. Lemeer)

Entre 1987 y el 2001 los escarabajos desaparecieron del Tour de l'Avenir, como lo hicieron de casi todo el pelotón internacional. El triunfo de Lucho Herrera en la Vuelta a España, marcó el punto más alto de una generación gloriosa, pero también el momento en el que sobrevino el declive. Las causas de ese silencio de las bielas, son complicadas y no serán tema de esta entrada.

Solo hasta 2002 un colombiano regresa a los puestos de honor en la ronda del porvenir. Mauricio Ardila se queda con el triunfo en la decima etapa en Saint Flour. Ardila está aún activo y su palmarés incluye ser 8 veces corredor del Giro d'Italia, 6 veces en la Vuelta a España, dos veces ganador de la Vuelta del Porvenir, Campeón del Tour of Britain en 2004, entre otros.

Mauricio Ardila. (foto: ciclismo de colombia.)

Tras otra temporada de ausencia en l'Avenir, esta vez de solo 6 años, se gesta un nuevo proyecto de equipo nacional. El "Colombia es Pasión" -el actual 4-72 Colombia- empieza de nuevo a competir con puros criollos en Europa. Esta vez Jarlinson Pantano termina séptimo en la general, en 2008. Después lograría un tercer puesto en 2010, acompañando en el podio al campeón de ese año, Nairo Quintana. El maillot de Rey de la Montaña también quedaría ese año en sus manos.

Jarlinson Pantano.

Pantano corre, al momento de esta publicación, en el equipo ProContinental Team Colombia-Coldeportes. De gran figuración en la temporada 2013.

Los frutos del apoyo estatal, (mínimo. Pero "algo es algo", dicen las abuelas.) se empiezan a ver y el mal llamado renacer del ciclismo colombiano ve sus primeras luces en 2010, precisamente en el Tour de l'Avenir -¿en qué otra carrera iba a ser?-.

En esa edición el "Cóndor" de Cómbita, Nairo Alexander Quintana Rojas, hoy por hoy el campeón de los jóvenes del Tour de France 2013, campeón de la montaña de esa misma ronda y segundo en la general, se llevó dos etapas y la general. 

Moñona colombiana en el Tour de l'Avenir 2010. 

En el top ten lo acompañaron Jarlinson Pantano, tercero, y Darwin Atapuma en la novena casilla del registro. El equipo "Colombia es Pasión" se quedó con el título de mejor escuadra de la carrera.

Darwin "El Puma" Atapuma. 

En 2011 colombia repite podio con Esteban Chavez. El "Chavito" heredó con honores la posición de Quintana y defendió el liderato del 2010, para quedarse con el Maillot Jaune. Chavez llevó por dos días la de pepas rojas que lo identificaba como Rey de la Montaña. Sin embargo cedió esa prenda para enfocarse en la general, que al final consiguió. 

 
Esteban "El Chavito" Chavez en el podio de l'Avenir, en 2011.

Del 4-72 también se metió en el top ten Michael Rodriguez Galindo. Actualmente corredor del Team Colombia-Coldeportes, igual que Chavez. 

Michael Rodriguz Galindo.

En 2012 y por la minúscula diferencia de un segundo en la general, Juan Chamorro del 4-72 se subió al segundo puesto del podio final. El pedalista de 22 años, estará de nuevo luchando por la general en la edición 50 de la ronda.

Juan Ernesto Chamorro.

En 2013 el 4-72 Colombia consiguió de nuevo la invitación a participar en el Tour de l'Avenir y estará disputando los puestos principales de la clasificación. En esta ocasión, se ha despertado de nuevo un interés entre el público colombiano por las gestas de Los Escarabajos. Lo hecho por Urán y Betancourt en el Giro, el protagonismo de todo el equipo Team Colombia-Coldeportes en la ronda itálica, y por supuesto, el histórico Tour de France de Nairo Quintana, le recordaron a todo un país que cuando el camino se empina, nadie puede vencer a los escaladores colombianos.

La nómina que correrá este año el oráculo que es el Tour de l'Avenir está conformada así:

1. Juan Chamorro.

2. Ever Rivera.

3. Diego Ochoa.

4. Heiner Parra

5. Juan Diego Quintero.

6. Nicolás Paredes.

7. Fernando Orjuela.

Es bueno empezar a recordar estos nombres. Como siempre ha sido, l'Avenir será un trampolín para estos titanes de la bielas. Empezaremos a verlos ganar en otras carreras. Por ahora, desde el sábado 24 de Agosto, estarán ellos rodando por Francia en busca de la gloria.

La Cadenilla estará entregando información detallada de la carrera, cada día. Perfiles y detalles de cada etapa estarán disponibles en @LaCadenilla y Facebook. Así como los resúmenes y la clasificación por fabricantes, que es exclusiva de nuestro canal. Como siempre, gracias por seguirnos y recuerden usar la zona de comentarios. Son muy importantes para nosotros.




martes, 20 de agosto de 2013

EL PASADO DEL PORVENIR.





En vista de la próxima realización de la edición 50 de la carrera, y la participación de un equipo de puros escarabajos, el 4-72 Colombia, les dejamos la segunda entrega de tres que tendremos dedicadas al Tour de l'Avenir. Si se perdieron la primera, la encuentran aquí. Si está buscando la tercera parte, haga click acá.





En 1961 el mundo estaba dividido en dos por la cortina de hierro. Las cosas eran en blanco y negro. Millones vivían bajo el hábito del miedo a una debacle nuclear. Para muchos, de lado y lado, el "otro" era un desconocido a quién se temía. Se teme a todo lo que no se conoce.

Para esa década del Siglo Veinte, las carreras de bicicletas ya eran una gran parte de la cultura de Europa occidental. El Tour de France -para ese momento con 48 ediciones- y las grandes clásicas, atraían multitudes y, por supuesto, generaban ingresos por decir lo menos "interesantes" para sus organizadores.

Pero allá, del otro lado de la cortina, también tenían bicicletas. ¡Y las corrían! Así que Jacques Marchand, del diario L'Equipe decidió crear una carrera que permitiera la participación de corredores no profesionales de países comunistas, como la Unión Soviética. Corredores que no podían competir en la Grand Bouclé. Así nació el "hijo del Tour", como fue llamado en Francia en sus inicios.

(Para los más perspicaces, 1961, en efecto, es el mismo año en el que se corrió por primera vez el Clásico RCN.)

Ese año la carrera recorrió 2,200 kilómetros en 14 etapas.  El ganador fue Guido de Rosso, pero el primero en usar el "pequeño Tour" como trampolín fue la sensación holandesa, Jan Janssen.

Janssen gana la etapa 13 de la 1ra edición del Tour de l'Avenir en Tours.

El de los Países Bajos pasaría de su tercer puesto en la general en ese primer Tour de l'Avenir a ganar siete etapas en el Tour de France, tres veces la clasificación por puntos en 1964, 1965 y 1967. En 1968 consiguió el primer puesto en el podio de la Grand Bouclé y en 67 la de los puntos en la Vuelta a España. Campeón del mundo en 64, también se llevó la Paris-Niza, la Flèche Wallone e hizo podio en la Paris-Roubaix. Todo un palmarés. 

En 1970 la carrera cambió de nombre al "Grand Prix de l'Avenir". En 1972 se convirtió en el "Trophée Peugeot de l'Avenir, y entre 1986 y 1990, se llamó "Trophée de la Comunauté Européenne". Durante sus primeros años, de 1961 a 1980 estaba dedicada exclusivamente a corredores amateur. En '81 se abrió a profesionales. Para 1992 se restringió a pedalistas sub 25, y ahora solo ciclistas con 23 años o menos, pueden participar.

La lista de estrellas que brillaron por primera vez en l'Avenir es enorme. Para la muestra les dejamos algunos.

1964. 

Felice Gimmondi. Italia. Ganador del Tour en 1965; Vuelta a España en 1968; Giro d'Italia 1967, 1969 1976.

Felice Gimmondi. 1964.

1982. 

Greg LeMond. Estados Unidos. Tres veces ganador del Tour de France, 1986 1989, 1990; Coors Classic, 1981, 1985; Dauphiné Liberé 1983; Campeón Mundial de Ruta, 1983 y 1989.

(Este mismo año, LeMond se encontraría por primera vez en carrera con Luis Herrera, "El Jardinerito", durante ese Tour de l'Avenir.)

Greg LeMond, de amarillo, con Andy Hampsten en el Tour de l'Avenir 1982.


1986.

Miguel Induraín. España. Ganador en cinco ocasiones consecutivas del Tour de France entre 1991 y 1995. Doble campeón del Giro d'Italia. Campeón Olímpico de contrarreloj en 1996 y Campeón Mundial de la modalidad en 1995.

Miguel Induraín luciendo los colores de su primer equipo. El mismo con el que ganó l'Avenir.

1988.

Laurent Fignon. Francia. Un caso especial en cuanto al Tour de l'Avenir. Fignon se lo adjudicó cinco años después de su victoria como novato en el Tour de France en 1983. Doble campeón de la Grand Bouclé. Campeón del Giro d'Italia en 1989.

Laurent Fignon en 1988.

Otros nombres como Axel Merckx, Erik Zabel, Johan Bruyneel, Robbie McEwen, David Millar y Bradley Wiggins, han sido protagonistas en la vuelta del porvenir.

Desde siempre, el Tour de l'Avenir fue la primera vitrina de los más grandes nombres del ciclismo profesional. Solo en dos ocasiones fueron protagonistas "los comunistas". La vocación de la carrera fue, y ha sido desde la primera etapa en 1961, la de ser un excelente oráculo del futuro del pelotón.




miércoles, 14 de agosto de 2013

EL ORÁCULO DEL AVENIR.

Se avecina el Tour de l'Avenir. No se puede entender la historia del ciclismo colombiano, la leyenda de Los Escarabajos, sin pasar por la "Carrera del Porvenir". Esta es la primera entrega dedicada a esta carrera, que celebrará su edición número 50, desde el 24 de Agosto, en Francia. Colombia estará representada por el equipo "4-72 Colombia", a quienes agradecemos inmensamente por su apoyo a esta serie.



La historia de los escarabajos colombianos se remonta a los años cincuenta del siglo veinte. En los primeros años de esa década, un Fausto Coppi inmenso y glorioso, pero ya en decadencia, visitó Colombia y se fue vencido por un desconocido para el mundo: Ramón Hoyos. La historia de esa "Doble a La Pintada" da para largo y no será esta la ocasión para contarla. Lo que sí diremos es que Il Campionissimo quedó molesto con la derrota, y el mal sabor lo acompañó hasta la tumba.

Ramón Hoyos.

Después vendrían los años de Cochise. Sus triunfos en Colombia como aficionado, sus victorias en la pista. La envidia que lo obligó a partir hacia Europa a correr como gregario en el equipo Bianchi. El récord de la hora. Cochise puso muy en alto el nombre de su país, al otro lado del Atlántico.

Martín Emilio Cochise Rodriguez.

Sin embargo todo aquello nunca dejó de ser una pequeña colección de apariciones anecdóticas, de unos ciclistas desconocidos que cruzaban el mar y se apuntaban triunfos impensables. Eso cambiaría con Alfonso Florez.

Fue terminando el verano de 1980. Ese 21 de septiembre, un colombiano se quedaba con la clasificación general del Tour de l'Avenir en Francia. A cinco husos horarios, se sembraba el germen de una revolución.

Alfonso Florez en la primera página de El Tiempo.


Para entender lo que vino después hay que situarse un poco más allá del ciclismo. Para 1980, Colombia apenas había logrado mínimas figuraciones internacionales, la mayoría más pequeñas en importancia de lo que se quiso mostrar. Había pocos motivos para el orgullo. El país se movía en medio de los problemas que luego lo harían tristemente reconocido. Sin embargo, y de repente, aquí estaban estos colombianos, corriendo carreras de las que nunca se había oído hablar, venciendo con categoría a corredores de potencias deportivas como la Unión Soviética. La respuesta, lenta al comienzo, estalló años después, en el delirio colectivo que produjo el triunfo de Lucho Herrera en la Vuelta a España de 1987.

En Colombia siempre fue importante "La Vuelta". Cada año el acontecimiento de los pedalistas recorriendo las precarias rutas, colmaba la atención de la gente que se pegaba a las eternas transmisiones radiales. El ciclismo le dio orden a una geografía fraccionada. Le enseñó al país quiénes eran, cómo se veían, qué comían y cómo vivían las gentes remotas que, coincidencialmente, también se llamaban "colombianos". Sin embargo, el ámbito de La Vuelta no trascendió nunca las fronteras. -con la excepción de lo hecho por Cochise-. El ciclismo hacía parte de la "intimidad" nacional. Era muy querido, de vital importancia, era parte del ethos nacional, pero nada más.

Vuelta a Colombia 1962. Anserma. 

Y entonces, en ese septiembre cálido de Francia. Ganando el Tour de l'Avenir, Alfonso Florez inscribió su nombre como el primero de una dinastía, que vive hoy un segundo apogeo: la de Los Escarabajos.

Tras el triunfo de Florez en 1980, vendría la primera participación de un equipo colombiano en el Tour de France, en 1983. La primera ocasión que un escarabajo se vestiría de pepas rojas en los Alpes, ese mismo año. El Tour del '84 con Lucho ganando en el Alpe d´Huez.

Y llega 1985. Martín Ramirez sigue los pasos de Florez y se corona campeón del Tour de l'Avenir. Rodando, además, sobre una bicicleta nacional, de fabricación enteramente manual: una cicla de José Duarte. La de Ramirez ya no fue una sorpresa. Para ese momento, los Escarabajos inspiraban terror en el pelotón internacional.

Martín Ramirez gana en el Tour de l'Avenir de 1985.

Después vendría la gloria. La euforia desatada. El cariño de un pueblo entero que acogió al ciclismo como su tabla de salvación moral en medio de un país en llamas. Así era, porque mientras los ciclistas rodaban en Europa, ganaban y dejaban en alto la bandera, de este lado del océano, la violencia se desbocaba. Los volcanes arrasaban ciudades enteras, las cortes se calcinaban, el narcotráfico ahorcaba a la nación...

Entre 1985 y 1990 solo se cosecharon triunfos. Lucho ampliaba su leyenda como el segundo ciclista en la historia en ser Rey de las Montañas en las tres grandes rondas: Giro, Vuelta y Tour. Hasta hoy, no hay un tercero. Parra se subía al podio en Paris. El Jardinerito se quedaba con la general en el Paseo de la Castellana.

Herrera como líder de la Vuelta a España 1987. Dominación de Los Escarabajos en la Península.

Y después: el silencio. Con el narcotráfico dominando al país, se llevó artificialmente al fútbol a lo más alto del interés público. El doping infectaba al pelotón como una plaga. Los embaladores ahora escalaban, las transiciones se hacían a 60 kilómetros por hora. El ciclismo había cambiado. El mundo había cambiado. Pero sobre todo, Colombia había cambiado. Los Escarabajos no eran más motivo de orgullo. Al contrario, se veían atacados, vilipendiados, en la calle.

Tendrían que pasar 25 años para que otro colombiano, fosilizadas ya las memorias de Florez, Ramirez, Herrera, Parra, Patrocinio y tantos otros, volviera a triunfar en el Viejo Continente y, de nuevo, iniciara un fuego que en 2013 ha empezado a rugir.

Ese escarabajo era un pequeño corredor de 20 años, nacido en Cómbita, Boyacá. Nairo Quintana, corriendo para el extinto "Colombia es Pasión", le recordaba a un ciclismo en reinvención, que en esta esquina de América hay un país de montañas que da a luz a los mejores escaladores en bicicleta que ha visto la historia.

Nairo Quintana, líder; Jarlinson Pantano, Rey de la Montaña y 2do en la general; "Colombia es Pasión", líder por equipos.

Quintana le abrió la puerta a Esteban Chavez. Otro grande, que no ha podido figurar en 2013 por una lesión, perdiéndose de montar la ola del fanatismo que de nuevo se despierta en Colombia. Chavez, como Quintana, formado en la cultura de la estricta tolerancia cero hacia el dopaje, con el fenotipo perfecto del escarabajo colombiano, y guiado aún por Luis Saldarriaga, en cabeza del 4-72 Colombia (nueva iteración del Colombia es Pasión), dominó en 2011 y firmó un segundo triunfo consecutivo en l'Avenir.

Esteban Chavez con sus padres, tras ganar el Tour de l'Avenir en 2011. (foto: ciclismodecolombia.com)

El año pasado no pudo ser. Pero estuvo cerca. El 4-72 se presentó de nuevo en la carrera del porvenir y no perdió el tiempo. Literalmente. Juan Ernesto Chamorro quedó segundo en la general a solo un segundo del vencedor, el francés Barguill, del equipo Argos-Shimano.

Juan Chamorro compitiendo en el Tour de l'Avenir 2012. Líder de la montaña.

Y ese segundo puesto, esa quinta ocasión gloriosa en el Tour de l'Avenir, marcó el inicio de la temporada más importante del ciclismo colombiano en la historia del deporte. Nairo Quintana sería protagonista en la Vuelta a España; ganador en la Vuelta al País Vasco, con podio de Sergio Henao. Rigoberto Urán segundo en el Giro de Italia; Carlos Betancourt quinto y líder de los jóvenes; Los nueve escarabajos del equipo criollo, protagonistas en todas las etapas, incluyendo la épica etapa 20 a las Tre Cime di Lavaredo, en la que Fabio Duarte, Rigoberto Urán y Carlos "La Ronca" Betancourt hicieron el 2-3-4 bajo una nevada brutal.

Betancourt, Duarte y Urán al final del ascenso a Tre Cime di Lavaredo. Nieve y temperaturas extremas en la etapa 20 del Giro d'Italia.

Y, como si fuera poco, "El Cóndor" Quintana se subió tres veces al podio de Paris, en la que es, hasta el momento, la mejor actuación de ciclista colombiano alguno en la carrera por etapas más importante del mundo.

Es el Tour de l'Avenir el que marca el ritmo de la historia de Los Escarabajos. Con cada triunfo en esa carrera, los ciclistas colombianos han despertado el furor de los fanáticos. Cada vez que un escarabajo ha subido al podio de l'Avenir, el pelotón mundial se ha removido. La carrera del Avenir es el oráculo de lo que está por venir cuando despiertan Los Escarabajos.

Este 24 de agosto, el 4-72 Colombia marcará la cuarta presentación en línea de esta nueva generación de pedalistas. Juan Chamorro estará ahí para buscar el título que se le escapó por tan poco. Un equipo limpio, dedicado, trabajador y combativo, que ya se mostró varias veces mientras se prepara en estas últimas semanas.


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